Narra Eli:
Entre lágrimas fui caminando sola a casa, estaba fatal, tantos recuerdos de golpe no eran buenos para mí, mis padres estaban dormidos, yo entré en mi habitación, y me tiré en mi cama, no podía mas, quería gritar, pegar golpes, pero me contube, cogí la bb y vi que tenía un mensaje en el WA de Louis.
-Lo siento.
No era su culpa, nada era su culpa, solo que yo, había empezado a recordar cosas... que no era buenas.
-Louis, no es tu culpa lo siento, es que todo.. es extraño...
-Si, claro que es mi culpa, no debería haberte besado tan pronto.
-Oye, enserio, no me encuentro bien, no tengo ganas de hablar ahora mismo...
-Claro, ¿podemos quedar mañana y... hablar?-Me daba miedo, me daba miedo verle otra vez, pero lo necesitaba.
-Vale, mañana nos vemos.
-¿Quedamos para desayunar? te recogo a las 11, ¿te parece?
-Perfecto, me voy a dormir, que descanses.
-Adios, descansa.
Narra Harry:
Sonaba *Tormenta de arena*(3MSC) en toda la discoteca, ella se movía al ritmo de la música, yo sonreía al verla, en frente mía, besándome de vez en cuando.
Algunos chicos se acercaban, pero ella ni les miraba, tan solo clavaba sus ojos en los míos, y cuándo le pedían bailar, no respondía, y pronto se daban cuenta de que esa chica estaba con migo. La manera en la que nos mirábamos llamaba más la atención de la gente que si nos estubieramos metiendo mano. Me encantaba verla moverse, poco a poco se acercó más a mi, se puso de espaldas y me cogió de las manos para que agarrará de la cintura, movía su precioso pelo con mechas californianas de un lado para otro, y yo ponía ni rostro en su hombro, me llegaba el olor de su cabello, cerré los ojos dejándome llevar por el momento, la música a todo volumen, el tacto de su mano contra la mía, escalofríos por todo mi cuerpo, el roce de mis labios contra su mejilla, el olor de su pelo, sentir el ritmo de sus pasos, y entonces, ocurrió, algo que no había sentido antes, necesidad, tenía sed de sus labios, tenía que hacerla mía, yo ahora era feliz. Nadie más se acercaría a ella, y en esos dos segundos ocurrió lo más inesperado, algo que no podía pensar que pasaría jamás, algo que no yo mismo creía capaz de sentir, y me di cuenta, repasé cada uno de nuestros escuentros, el universo lo había planeado, para que la conociera, este era nuestro destino, la abracé más fuerte, y lo sentí más, y más, y comprendí, que la querría de cualquiera forma, que quería pasar cada segundo que viviera mirándola, bañandome en esos preciosos ojos verdosos, comprendí que lo que sentía ahora era inexplicable era extraño, como de otro mundo, me sentía bien, como superior, como... raro, comprendí, que estaba enamorado.
*Todo lo que siento por tí, solo sabría decirlo asi*
El estribillo de la canción le hacía sonreir, y me encantaba verla asi, estábamos muy cerca, y necesitaba besarla, a si que lo hice, pero solo un beso corto en los labios, para poder saborear su boca una vez más.
-No quiero que esta noche termine nunca...-Me susurró al oido.
-Ni yo... creeme...
-Ahora mismo, puedes hacerme lo que quieras...-Dijo con una sonrisa pícara. Ganas, no me faltaban, podría haberla llevado a casa otra vez, y perder esa noche mucho más que los modales, pero la quería más que para eso, y debía saberlo.
-Vale, entonces, te haré feliz.-Le dije bastante serio. Le brillaban los ojos, se acercó a mí y me abrazó fuerte. Era verdad, la haría feliz, eso era lo único que quería en este momento. La música seguía sonando, la gente bailaba a nuestro alrededor, y nosotros, estábamos abrazados en el centro de la pista.
-Soy estúpida.-Dijo
-No, ¿Por qué dices eso?
-Te he tratado como un chico más, con el comentario de antes, y no... no lo eres...
-Eh, no eres estúpida.-Le di un beso en la frente.-No pasa nada ¿vale?- Ella sonrió, y seguimos bailando.
Eran las siete y media y aún continuábamos bailando, no me cansaba de contemplar sus ojos, en otra ocasión estaría agotado, pero verla moverse era como si me diese energía, y bueno, a ella eso no le faltaba, llevaba toda la noche saltando y riendo.
-Darcy, creo que deberíamos irnos ya... son las siete y media.
-Dios, se me ha pasado el tiempo volando, bueno es verdad, ya debemos irnos.
Le cogí de la mano, y salimos de la discoteca, hacía bastante frío fuera, y con el vestido que llevaba estaría congelada.
-¿Tienes frío?-Le pregunté-
-Si... dios me muero de frío.-Dijo mientras se estremecía.
-Toma.-Le dije dándole mi jersey, la verdad, yo también tenía frío, pero no me importaba.
-Gracias.-Darcy se puso mi jersey blanco, le quedaba un poco grande, y hacía una combinación graciosa con el vestido, se tonaba que estaba cansada, pero aún a si no paraba de sonreir.-Oh, dios los tacones me estan matando.-Añadió, y a continuación se los quitó, andaba descalza por la calle, todo lo que había estado pensando era cierto, ella no era como las demás, su forma de comportarse, su forma de actuar, su forma de besarme, su forma de mirarme, no quería separarme de ella.
Aunque no me quedaban fuerzas, las saqué de alguna parte, de donde fuera, y la cogí en brazos, como una princesa, para evitar que se hiciera daño andando descalza.
-Harry! que te vas a hacer daño suéltame!
-No me voy a hacer daño tonta, anda que so quiero que vallas descalza.
-A mi no me importa!
-No, no voy a dejar que andes descalza.
Darcy me sonrió de una manera, que ni yo podía entender, sus ojos brillaban, era extraño, como si estuviera comunicando con migo, como si me trasmitiera todo lo que estaba sintiendo.
No podía parar de mirarla, nuestros ojos eran como imanes, pues estaba tan ocupado clavándome en sus ojos, que no me di cuenta que una farola se interponía en nuestro camino, nos chocamos contra ella, haciendo que yo me diera en la cabeza, y ella cayera al suelo. Lo extraño era, que se reía como una tonta, carcajada tras carcajada, tirada en el suelo, riendo a más no poder, lo que me hizo reír a mí también.
-Dios, JAJAJAJJAAJJAJA, mira que eres tonto e Harry.-Me dijo dándome un colpecito en el pecho.
-Eh, que no lo he visto!-Le daba igual la hora que fuera, ella no paraba de reír, los empresarios que ya se iban a trabajar nos miraban con una cara extraña, parecía que íbamos borrachos, pero a lo único que eramos adictos era a nuestras sonrisas.
No le importaba nada, ni la gente, ni lo que pensaran, solo se centraba en hacer que cada vez la quisiera más. Me agarró de la camiseta y me tiró hacia ella, colocándome encima suya, nuestros labios se juntaron, pero no fue un beso como los demás, fue diferente, ella no paraba de reír, y yo tampoco, a si que fue un beso entre risas, precioso. Estaba amaneciendo en la ciudad, y nosotros en el suelo, besándonos, debajo de una farola. Tras unos minutos, nos levantamos del suelo, y volvimos a caminar, en dos minutos llegamos a su puerta, por segunda vez en aquella noche.
-Harry, no quiero que te vallas, quiero estar con tigo...
-Y yo... pero son casi las ocho de la mañana, ya me he pasado bastante llevándote a casa a esta hora...
-¿Quieres pasar?
-Darcy... no me parece...bien...
-No, no digo... quedate a dormir, solo dormir, que es muy tarde para que te vallas solo.
-¿Quieres que... duerma... con tigo...?
-Tio, que mal pensado eres, yo soy virgen eh, solo quiero que duermas con migo.
-¿Tú?-Dije con asombro.
-Eh! claro que si!
-Lo siento, no quería decirlo asi... solo... que creía que no...
-¿Por qué creías que no?
-Nose... creía que... habías tenido muchos novios...
-Bueno, no muchos, es que no he encontrado al adecuado...
-Ni yo...
-Tu...no has...
-No...-Ella no pudo evitar sonreir, intentó esconderlo, pero me di cuenta. -¿De que te ríes?
-Nada, me hace gracia, la conversación...-Solté una pequeña risita, pues a mi también.
-Bueno, que, ¿dormimos juntitos?-Ella dió un gran salto y se agarró a mi cuello, parecía que lo que le acababa de decir.
-Biiiiiiiiiieeeeeeeeeeeeeen!
-Anda tonta, vamos.
Entramos en la casa, no era la primera vez, pues había estado allí el día anterior, pero si era la primera vez que entraría a su cuarto, subimos las escaleras y abrió la puerta, me agarró de la mano, y me condujo hasta su ventana.
-Mira, desde aquí es donde me tirastes las piedras.-Era cierto, miré por la ventana y el sitio me resultaba bastante familiar.
-Es verdad, hoy no tienes por que soñar con migo, estaré aqui.
-Ya.-Me dió un beso en los labios.-Voy a cambiarme, no entres en el baño.
-Venga, ahora te pones asi, si llevas toda la noche deseando que te mire mientras te cambias.
-Si hombre, anda, toma-Dijo lanzándome un pijama.-Es de Zayn, póntelo.
-Vale, pero no vayas a mirar eh!
-Tranquilo, yo me cambio en el baño.-Se metió dentro.
Yo empecé quitándome los pantalones, y me puse los de Zayn, por suerte eran de mi talla, me quité la camiseta, y decidí no ponerme la del pijama, pues estaría más cómodo sin ella.
Darcy salió en dos minutos, y se sorprendió al verme sin camiseta.
-¿Qué haces? ¿No te vas a vestir?
-No, asi estoy más cómodo, ¿Te molesta?
-Para nada...-Dijo mientras sonreía.
Caminó hasta la cama, y se sentó en ella, llevaba un pijama, pantalones de rayas, y una camiseta de tirantes blanca. Parecía muy cansada, se tumbó boca arriba, y yo me tumbé a su lado.
-Que descanses preciosa.
-Hasta mañana feo.-Posó su cabeza en mi pecho, apagamos la luz, y caímos rendidos, en menos de lo que esperábamos estábamos dormidos.
Ohhhh :) Me encantan Darcy y Harry jaja, aunque mis favoritos son Andrea y Zayn jajaja
ResponderEliminarbesitooos, espero el próximo capítulo