-¿Tienes tatuajes? +Si, claro, tengo tatuado One Direction. -¿Donde? +En el corazón.

Directioner = Chica perfecta

martes, 19 de febrero de 2013

Capitulo 34

Narra Darcy

Harry y yo habíamos estado todo el camino empujándonos, y haciendo el tonto, y ahora estaba sentado a mi lado, se empezó a reir exageradamente, mirándome, haciendo que sus hoyitos se exageraran.
-¿Que pasa idiota?-Él no paraba de reír.
-Tienes nata del café en la boca.
-¿Y eso te hace tanta gracia?-Le dije sin poder evitar reírme un poco, pues el ya estaba rojo de la risa. Intenté coger una servilleta para limpiarme la boca, pero me agarró de las manos.
-No te limpies que estás muy guapa.
-Si, preciosa.-Dije con tono sarcástico.
-Pues si.-Afirmo él. No me sontaba las manos, aunque yo lo intentase, a si que intenté darme con la lengua en la parte manchada de nata, pero tampoco lo conseguí.
-No!-Grito el soltando otra carcajada, y acto seguido me agarro la lengua con los dedos.
-¡Harry que asco!-Grité con la voz un poco rara, ya que sus dedos sujetaban mi lengua.
-Venga yo te lo limpio, pero las manos atrás ¡eh!
-Vale, coge una servilleta.
-No, las servilletas son para los tontos...
-Entonces, ¿Por qué no coges una?
-Cállate...-Me cogió de las piernas, hacercándome mucho más a él, haciendo que no quedara espacio libre entre nosotros, pego su frente contra la mía, y paso su lengua por mis labios, rebañando la nata. No me pude contener más y empecé a reirme, agaché la cabeza y la apollé en su pecho.
-Que puercos sois...-Dijo Elisabeth. A lo que nosotros solo nos reímos, porque no podíamos hacer otra cosa.
Todos habíamos terminado de comer, aún era temprano, pero todos estaban cansados, es lo que conlleva haber trasnochado el día anterior, pero yo no estaba nada cansada, no quería irme, quería quedarme con Harry.
-Andrea, yo te llevo a tu casa.-Le dijo Zayn.
-¿Y yo que guapo? ¿Como vuelvo hasta casa?-Le dije. Antes de que Zayn pudiera contestar, Harry se ofreció a llevarme, que era mi objetivo desde el primer momento, yo dije que sí, encantada.
Los demás se fueron en autobús, nos despedimos de ellos, yo no podía ocultar mi sonrisa, pues estaba demasiado feliz como para no hacerlo. Harry y yo caminamos hasta su moto abrazados, creo que era la primera vez en toda la tarde que lo haciamos, pues nos la habiamos pasado haciendo tonterias. Llegamos, y nos subimos, el viento movía mi pelo, y también el suyo, sus rizos estaban super graciosos al viento. Aparcó la moto en mi calle, y me acompañó hasta mi casa.Se apoyó en la mared al lado de la puerta, sin dejar de mirarme. Yo abrí la puerta con mi llave, mire dentro, y vi que no estaban las llaves de mi madre.
-Pasa... no hay nadie en casa...
-¿Quieres que pase?-Dijo él bastante nervioso.
-Si...-Le contesté tirándole de la camisa, y conduciendole hasta el interior de la casa, cuando ya estaba dentro, cerré la puerta con la mano, haciendo que él se encontrara rodeado por mis brazos, le empujé contra la puerta, dándole un intenso beso en los labios, me agarró de la cintura y me presionó contra su cuerpo, su lengua jugaba dentro de mi boca, y sus manos recorrían toda mi espalda,  pare un momento de besarle en los labios, para hacerlo en el cuello, esto parecía gustarle, ya que soltaba pequeños gemidos.
Nos fuimos alejando poco a poco de la puerta, hasta que caímos al sofá. Yo me situaba justo en cima de él, besándole intensamente en el cuello, mientras me agarraba delicadamente del trasero, la situación iba cada vez a más, Harry se incorporó un poco, lo que me resultó más fácil besarle al rededor del cuello.
-Darcy...-Dijo con su voz más ronca de lo habitual.
-¿Qué pasa?-Le dije sin parar de besarle.
-Para...-No le hice caso y conducí sus manos de nuevo a mi trasero. -Darcy, para...-Esta vez si lo hice, y paré rotundamente.
-¿Por qué quieres que pare?
-Porque... prefiero abrazarte...
-Pues que raro eres...
-¿Raro por qué?
-Porque ningún chico prefiere abrazar a una chica hantes que... ya sabes...
-Será porque yo, te quiero.
-¿De verdad?
-¿De verdad qué?
-¿Que si de verdad me quieres?
-Ven, acércate.- Harry me agarró de la mano, tirándome hacia él para que le abrazara, me rodeó la cara con los brazos, y posó su barbilla encima de mi cabeza. -Si, te quiero.-Tan solo esbocé una sonrisa, quería sentirle, decirle todo lo que sentía, pero sentía tantas cosas que era imposible, a si que opté por abrazarle más fuerte.
-Te quiero.- Volvió a decir, casi en susurro, con los ojos cerrados, y abrazándome tan fuerte, como si de ello conllevase mi vida. Me separe de él y le miré a los ojos, lo que sentí en aquel momento es inexplicable, pues las palabras humanas no están lo bastantes desarrolladas como para poder explicarlo, pero si alguien pudiera coger algún pedacito de las infinitas emociones que sentía, y lo analizara, se daría cuenta que ese chico estaba hecho para mí, y que cada milimetro de su piel, era maravilloso para mí.
-Con tigo me siento... bién- Dijo.- Como si estuviera por encima de todo, sobre la atmósfera, si... con tigo me siento sobre la atmósfera.
-¿Cómo? No lo entiendo Harry.- Reí, pero él parecía bastante serio.
-Si, cuando estoy con tigo, me siento en las nubes, volando y nadie me puede superar, todos son menores que yo, y si alguien te hace daño, me lo cargo, así me siento, superando los límites de la tierra, mi límite ya no es el cielo, ahora estamos sobre la atmósfera.
Nunca antes me habían dicho nada así, lo que acababa de soltar por sus preciosos labios era precioso, y aún me costaba asimilarlo, normalmente, me cuesta responder los "Te quiero" pero está vez me dejé llevar, abrí la boca, y solté todo lo que pensaba, todo lo que sentía.
-Estoy enamorada de tí.
Harry permaneció callado durante unos segundos, pues contemplaba mis ojos, tras esos segundos de desesperación, habló.
-¿Estas segura?
-Si.
-¿Tienes miedo?-Alcé la cabeza y le miré a los ojos.
-Mucho.
-¿No te habías enamorado antes?
-No...
-Yo tampoco.
-¿No te has enamorado nunca?
-No, no me he enamorado antes, yo lo estoy ahora mismo. De tí.
Permanecimos un rato callados, no era incómodo, solo desesperante, pues tenía ganas de abrazarle. Harry rompió el silencio con una risa, y que mejor manera de hacerlo.
-¿De que te ríes?-Le pregunté.
-He enamorado a la hermana de Zayn Malik...-Dijo entre risas, lo que provocó la mía.
-Eres tonto eh...
-Eh!-Dijo pegándome con un cojín.
-Au!-Me quejé, y sin prepararlo, después de haber confesado todo lo que sentíamos empezamos a pelearnos con los cojines como niños pequeños.

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